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  • 25.07.2012 17:09

    No me quiero corresponsabilizar

    Pedro, un panadero español, ha trabajado durante los últimos diez años y ha vendido su pan cada día. Ha sacado un dinerito y se ha embarcado en una hipoteca pagando religiosamente a cada vencimiento... Y ahora le están contando que ha vivido por encima de sus posibilidades

     

    Oscar, un panadero alemán ha hecho exactamente lo mismo. Pero a diferencia de Pedro nadie entiende que Oscar haya vivido por encima de sus posibilidades ¿Cómo se entiende? De ninguna manera, no se entiende... Salvo que... Pedro no sea un ser concreto sino que represente a todos los Pedros currantes de España, al igual que su colega alemán represente a los curretas de Alemania. Ahora ya sí se entiende.

     

    Porque colectivamente nuestros trabajadores no han podido afrontar sus deudas en la misma medida que sus iguales alemanes. ¿Y por qué no han podido hacerlo? Pues porque los trabajos de los Pedros españoles han resultado ser no tan estables ni fiables como los de los alemanes. Y sin embargo se les han concedido créditos para comprar casas tan fantásticas como las de los alemanes; además de otros muchos bienes que difícilmente podrían pagar en cuanto se torciese un poco la economía.

     

    Esta realidad supone lo siguiente:

     

    1. A los “amos” del sistema españoles – y no españoles- les ha interesado más vender ilusiones a la corta para mover dinero a la corta, que generar seguridad y estabilidad a la larga.

       

    2. A los “capateces” del sistema (indiferente la etiqueta PP o PSOE), les ha interesado más potenciar el trabajo precario, que el trabajo indefinido estable, con el argumento de las dinámicas necesidades de la economía y la necesidad de creación de puestos de trabajo. Esta política no se ha considerado incompatible con la compra de viviendas. La idea de que una casa siempre sería un valor seguro y que si uno se quedaba sin trabajo siempre podría venderla sacando un suculento beneficio ha sido una idea de referencia obligada a la hora de animar a los ilusionados moriturus.

       

    3. La contratación en precario se ha vinculado a la misma maquinaria generada por la burbuja burbuja inmobiliaria. Básicamente ladrillo y más ladrillo. Al estallar ésta, la cadena de destrucción laboral ha actuado como un inmenso dominó.

       

    4. Al desarrollarse la crisis, las administraciones del Estado español han ido perdiendo nivel de ingresos por lo que el alucinado desarrollismo y la generalización de servicios públicos también se han encontrado de golpe con el culo al aire. Los otros Pedros españoles con trabajos más estables y seguros, que de momento no han perdido ni su laboro, ni su casa, ni su dignidad, han sido llamados a filas al grito de “La patria os necesita” y, “consecuentemente” deberán (deberemos) pagar los descuadres de cuentas de todas las cúspides financieras que han jugado (¡tan lucrativamente!) a animar “a vivir por encima de las posibilidades reales” a centenares de miles de trabajadores españoles e inmigrantes (que siempre se llevarán la peor parte).

     

    ¡Qué enorme desatino! ¡Qué vergüenza! Y ciertamente, según como se mire, todos somos responsables; pero unos, infinitamente más que otros. Esos otros que somos la amplísima y decentísima mayoría a la que ahora se nos fuerza a pagar, discriminatoriamente, los platos rotos.

     

    Pues sépanlo, si no se dan otras condiciones, yo no quiero pagar. No me quiero corresponsabilizar. Este gobierno de títeres descabezados me podrá obligar, ya lo está haciendo, pero mi caletre y mi corazón les grita mientras tanto: ¡Atracadores!

     

    Porque, evidentemente, no saldremos del hoyo sin corresponsabilidad. Pero ¡ojo! Para que este pueblo se corresponsabilice de forma real, deberán darse unas condiciones diferentes, condiciones de:

     

    • Información clara: Que salga a la luz pública, de una vez y por todas, la verdad sobre nuestra realidad y sobre lo que nos ha llevado a ella. Con datos y con nombres y apellidos

     

    • Justicia: Que se determinen las responsabilidades políticas, penales y sociales a la vez que se paraliza la vergonzante maquinaria de desahucios.

     

    • Pacificación social: Que se retomen el camino del diálogo social para viabilizar las políticas equitativas de corrección y subsanar las medidas socialmente injustas (pagas funcionarios, IVA...)

     

    • Fijación de objetivos colectivos: Que un nuevo gobierno (éste ya está más que incapacitado y desprestigiado) surgido de nuevas elecciones y en la medida de lo posible un gobierno de amplio espectro representativo; capaz de supeditar las mecánicas del sistema a las necesidades de la población; dibuje, democrática y participativamente, una nueva hoja de ruta hacia los objetivos colectivos.

     

    Solo entonces, los ciudadanos de este país podremos reconvertir la indignación en corresponsabilidad e implicación. Solo entonces podremos afrentar esta situación. Necesitamos Información fiable, Justicia, Pacificación social y Fijación de objetivos colectivos. 

     

  • 14.07.2012 14:01

    Progreso por disminución

     

    Progreso por disminución

    -primeras notas-

     

    Si bien para muchos ya era previsible la actual crisis, lo cierto es que es ahora al generalizarse en la población sus efectos,  especialmente en la población joven,  cuando los individuos y las comunidades van entendiendo el verdadero calado del drama colectivo.

    No es el lugar aquí,  de reflexionar sobre el origen de la crisis actual, aunque de todos es sabido a grandes líneas su relación, en el caso de España, con aspectos tales como la burbuja inmobiliaria, la corrupción e inmoralidad subyacente a determinados núcleos del poder político y económico-financiero, la incapacidad política para el control general del sistema y la búsqueda del bien común,  la  cultura del pelotazo y la suma de las irresponsabilidades individuales y colectivas derivadas de la colonización mental a la que se nos ha sometido: consumismo, ambición, competencia esteril... (“nuevoriquismo”, en definitiva).

    Lo que sí pretenden estas líneas es aportar algunas ideas sobre el cómo salir de la crisis y hacia dónde.

    Veamos, por una parte, las políticas de la derecha se están limitando  a intentar que España vuelva a ser competitiva en el sistema global mediante la fórmula:

    a) obtención  de financiación favorable mediante la búsqueda de la tranquilidad en los mercados (tan desdibujados como los molinos de Don Quijote) y el  “rescate” bancario destinado a cubrir los desaguisados de las redes seudomafiosas económico-político-financieras  infladas al séptimo cielo durante la burbuja ( rescate que hoy por hoy obliga al Estado, o sea, a ti y a mí);

    b) competitividad en el mercado global básicamente entendida como abaratamiento de los costes de producción mediante la precarización general del régimen laboral y entendida como reducción del consumo  externo por empobrecimiento colectivo (medidas como la supresión de la paga de navidad a los funcionarios afectarán especialmente a productos que no sean de primera necesidad. Ejemplo: regalos de reyes: tecnología asiática de última generación: vídeo-juegos, informática…). Se trata en definitiva de devaluar España sin devaluar su moneda (que no se puede puesto que hablamos de euros y no de pesetas)

    c) sometimiento anímico-intelectual de la población:  mediatización informativa;  inseguridad laboral (miedo); reducción drástica de la representación sindical…

    d) garantía del orden formal aunque sea a costa de la violencia institucional: incremento del número de efectivos y  papel “iniciativo” por parte de las fuerzas del orden.

    e) ahorro en las arcas públicas mediante la precarización del Estado del bienestar: copagos, reducciones de servicios educativos, sanitarios y de todo tipo, reducción del número de funcionarios…

    f) privatizaciones facilitadoras de la retirada del dinero público de las escasas empresas públicas y regulaciones-desregulaciones tendentes a la introducción del gran capital: privatización del litoral, flexibilidad absoluta de horarios, amnistías fiscales…

    g) apuesta por la disciplina del euro y la sumisión a la troika. Apuesta por tanto  por el modelo de peón del neoliberalismo europeo

    En definitiva, si por sus frutos los conoceréis, los  poderes conservadores de este país intentarán  generar una nueva España que modificará su ADN  a favor de:

    • Menos soberanía y reducción democrática. Mayor centralismo
    • Disminución de las clases medias y neoproletarización de amplísimos sectores
    • Sometimiento mediático y cultural
    • Desprotección ecológica y social. Precarización del estado del bienestar
    • Papel subsidiario a favor del “núcleo duro” europeo y mundial

     

    Por la otra parte, la izquierda no cómplice (que es mucha) y los sectores alternativos, de momento se limitan a denunciar que económicamente las fórmulas de ajuste de la derecha sólo traerán más paro, más precarización, mayor desestructuración social, perdida de calidad de vida, destrucción del estado del Bienestar… Y se exigen responsabilidades penales para los responsables de la burbuja, políticas equitativas en el reajuste de las cargas, defensa de los afectados, políticas activas de empleo, incentivación del consumo, incremento del I+D, más control democrático…

    En definitiva, parece que la izquierda, en diferentes grados aspira a “una vuelta a atrás” como si nada hubiese pasado, con más control, eso sí, más democracia, más… Pero en definitiva, a una vuelta a atrás.

    Y lo malo, y en algunos aspectos lo bueno, es que sí ha pasado. Todo esto no es un sueño, es real. Nunca podremos volver atrás (¡y todavía nos queda mucho descalabro por ver!. Así que lo mejor es pararse a repensar el mundo si uno no quiere quedarse en mero reflejo rabioso de todo este fenomenal desaguisado. Una nueva sociedad alternativa debe remontar ya hacia nuevos vuelos, no cabe limitarse a esperar llorando mientras nos arrastran por el desagüe los estertores del capitalfeudalismo.

    Y con ese objetivo se plantean las siguientes propuestas   que deben circunscribirse a la idea  central de que es necesario andar un camino de “progreso solidario por disminución” sin comprar los miedos que cada día nos venden. Porque ya no se puede ni en España ni en el mundo seguir consumiendo al actual ritmo sin poner en peligro la misma vida humana en el planeta; porque necesitamos crecer como especie creativa, plácida, solidaria  y amorosa que no quiere limitarse a vivir para trabajar y consumir cual ejército de hormigas descabezadas.

     

    A corto plazo, deberíamos ser capaces de afrontar el “shock” intentando doblegar el sistema a las necesidades de la sociedad y no al revés, como pretende la derecha; para ello deberíamos ser capaces de:

    1. Paralizar el rescate de Bankia. Lo público no tiene por qué rescatar privado y menos cuando se vislumbran responsabilidades penales
    2. Se deben aclarar las responsabilidades inherentes al caso Bankia y extensivamente a todo el sistema financiero español. Sin información clara no se puede pedir al pueblo corresponsabilización
    3. Se deben garantizar a toda costa (sin perjuicio de saneamientos en búsqueda de una mayor eficiencia) los grandes logros del estado del bienestar, fundamentalmente: salud, educación y sistema de pensiones
    4. Se deben dar salidas de urgencia a los sectores en crisis, socialmente consensuadas ( minería…)
    5. Se debe reajustar la política fiscal acentuando su sentido compensatorio
    6. Se deben reparar las medidas insolidarias  (IVA…)  y satanizantes hacia determinados colectivos (pagas extra funcionarios…)
    7. Deben imponerse gravámenes especiales sobre las grandes fortunas y grandes empresas
    8. Se debe garantizar la eficaz inspección fiscal
    9. Revisar la financiación de la Iglesia
    10. Impulsar el consumo de productos y servicios cercanos a los ciudadanos, priorizando  lo territorialmente cercano a los ciudadanos ( local, autonómico, estatal)
    11. Pacificar la sociedad. Sin un clima de consenso social no será posible el empujón colectivo. Ello implica la necesidad de rebajar tensiones.  Pacto educativo,  revisión de medidas “contra” (funcionarios, parados…)
    12. Iniciar los DAFOS territoriales
    13. Apostar por el impulso hacia lo colectivo (socialismo privado): cooperativas, sistemas de autoayuda, mutualismos…
    14. Reestructurar el sistema autonómico equilibrando lo necesario con lo deseable y lo posible
    15. Implicar emocionalmente a toda la población en el logro común. Ello no será posible sin petiones de responsabilidades, sin informaciones claras, sin repartición de cargas equitativas, sin diálogos impositivos y prepotentes…

     

    Y a medio y largo plazo:

     

    1. Debemos implicarnos o re-implicarnos  individual y colectivamente en aquellas organizaciones sociales, políticas, ecológicas, solidarias que sirvan en la práctica a la búsqueda del cambio. Siendo conscientes de que el nuevo mundo deberá ser obra colectiva.
    2. Debemos favorecer la fórmulas organizativas empresariales que incidan sobre gestión democrática y valores solidarios y de colaboración en la producción de productos, bienes o servicios
    3. Debemos promover empresas ligadas a la satisfacción de necesidades “reales” de las comunidades y del mundo
    4. Debemos promover organizaciones orientadas a la generación de nuevas ideas en los terrenos productivos, organizativos, ecológicos y sociales
    5. Debemos priorizar los modelos de urbanismo social y ecológicamente sostenibles. Entender que una ciudad humana significa compartir colectivamente el impagable beneficio del lujo social común.
    6. Debemos incorporar y generalizar hábitos de consumo social y ecológicamente responsables y conseguir que los derechos de los consumidores prevalezcan también sobre las grandes empresas y multinacionales
    7. Debemos reorientar los contenidos de la enseñanza obligatoria. Materias  tales como inventiva, creatividad, utilidades ecológicas, salud e higiene, técnicas de relajación, creación de empresas… deben ser parte importante del currículo.
    8. Debemos tender a la autolimitación de nuestras necesidades y la reducción de la jornada laboral. Entendiendo que los nuevos ricos del futuro lo serán (seremos)  por su disposición de tiempo libre para el ocio, la familia, los amigos, la creatividad, el deporte, el crecimiento personal… Deberán priorizarse las ayudas a las empresas que permitan la flexibilidad laboral, la reconciliación de la vida laboral
    9. Debemos garantizar en lo posible los programas de intervención solidaria con el planeta
    10. Debemos asumir la necesidad de limitar desplazamientos: redes públicas eficaces, escuelas cercanas, promoción de sistemas alternativos  (bici, bus, automoción de bajo consumo) y priorizar la contratación de residentes en vivienda cercana
    11. Desterrar del mercado los aparatos domésticos que nos sean de alta eficacia energética
    12. Generar recursos para investigación de potencialidades de nuevo empleo a partir del DAFO global del Estado, por comunidades y  así mismo, por comunidades y barrios. En el marco prioritario de mantenimiento del empleo actual viable y ampliable; de la agricultura, la casa y la producción ecológica; la detección de productos y servicios de economía real, la detección de mercados potenciales para nuevas potencialidades productivas
    13. Permitir el control social de la banca
    14. Favorecer el control social de los medios de comunicación
    15. Garantizar la eficacia y redimensionamiento  de las administraciones públicas
    16. Priorizar los impuestos directos y reajustar los directos en escala correctamente equitativa
    17. Salir del euro si no se consigue articular la construcción de Europa de una forma realmente democrática y social
    18. Reconocer, promover y ayudar a las organizaciones de voluntariado y a lar ONG, fundaciones, etc., que cubran necesidades reales de la población desfavorecida

     

     

    En conclusión, se trataría de avanzar hacia  una sociedad que priorice la economía real; la economía democrática, solidaria y socialmente útil;  la innovación empresarial y tecnológica tanto en cuanto a fórmulas empresariales como a mercados  verdes; el DAFO global y territorial el progresivo descenso de las necesidades de consumo y el incremento de tiempo para el crecimiento individual y colectivo.

  • 13.07.2012 10:47

    Mariano contra los Reyes magos

    Mariano contra los Reyes magos

     

    Merkel le ha dicho a Mariano, entre otras muchas cosas, que no puede ser que en España los niños reciban en Navidad más juguetes que en Alemania. Que basta con Papá Noel que además es más europeo, más moderno y sólo es un vejete simpático con cuatro renos que ni hablan ni molestan. Así que ya vale de tanto montaje de pajes, comitivas, camellos y regalos caros. Un regalito simbólico para el día veinticinco y a correr.

     

    Mariano, que no es tonto, ha entendido claramente el mensaje “qué lista es esta tipa, me está dando la idea de que los niños españoles financien la tapa de los agujeros muy negros”. Y ni corto ni perezoso ¡zas! Unas cuantas decenas de miles de empleados públicos sin paga de Navidad y nos sacamos un pastonazo.

     

    La idea es poliédricamente brillante:

     

    1. Nos ahorramos decenas de miles de nóminas

    2. Jodemos a los chinos paralizando la compra de tanto chisme informático, tanto video-juego, tanta consola y tanta hostia

    3. Favorecemos la producción local (artesanía, pelotas, más copitas en el bar del barrio y menos viajes, las chuches de los nenes con IVA o sin IVA)

    4. Recordamos a los funcionarios quién es el jefe

    5. Alegramos a cinco millones de parados y a otros tantos precarios jodiendo a un colectivo inmenso de funcionarios al que creen privilegiado (un malo a mano siempre es una victoria, y si encima está jodido no veas)

    6. Creamos un estado de shock infantil generalizado y así les preparamos para el futuro (cógelo niño, que si no vendrá uno más pobre que tú y se lo quedará). Eso, hijo mío, austeridad y competencia feroz.

    7. Y con un poco de suerte al suprimir los Reyes magos evitamos malas tentaciones ( ¿quién no recuerda aquel parado italiano que murió congelado en su coche al no atreverse a subir sin regalos para sus hijos el día de reyes, mientras contemplaba como los otros vecinos de la finca subían cargados de paquetes?)

     

    Y es que ya se sabe, la vida es lucha (aunque se nos hubiese olvidado) y si hay que mandar al paro a los Reyes magos del reino de España pues se les manda, que para magos nos bastan los nuestros... Pero ahora bien, pensando un poco más, los borbones son más de tres y cuestan un Congo... Así que... ¿Cuánto podríamos ahorrar con el cambio? Y no quedaría mal, no: “Reino mago de España”

     

    Dale, Mariano, dale por ahí... Marchando a buen paso la brigada infantil.

     

  • 23.05.2011 15:06

    Por fortuna

    Por fortuna... Para seguir desarrollándonos interiormente como personas lúcidas e integras, no nos hace falta ganar o perder unas elecciones externas a nuestra piel...

     

  • 29.08.2010 11:21

    El canto del rey Autef

    Estimado amigo, amiga:
     
     Leyendo CANTOS DE AMOR DEL ANTIGUO EGIPTO,  (José J. de Olañeta, Editor,  conforme traducción del profesor Siegfried Schott, Universidad de Göttingen), me encontré con una serie de textos para mi de un valor superior (del 1.500 antes de nuestra), entre ellos  uno que no puedo dejar de reproducir para invitarte a su lectura: “El canto del rey Autef(*)
     
    Miguel
     
    *[Canto que se encuentra  en la tumba del rey Sekhemra Heruermaat Antef XVII Dinastía (1663-1552 a.C.)]

     
    Este es el testamento del excelente soberano de destino maravilloso:
    Las generaciones se desvanecen y desaparecen, otras ocupan su lugar en el tiempo de los ancestros.
    Los dioses que vivieron antaño reposan en sus pirámides.
    Los nobles y los bienaventurados están enterrados en sus tumbas. Habían construido casas cuyo emplazamiento no existe ya.
    ¿Qué ha sido también de ellos?
    He oído las palabras de Imhotep y de Hardedef que se citan en proverbios y han sobrevivido a todo.
    ¿Qué ha sucedido con sus posesiones?
    Sus muros se han desplomado, sus dignidades han desaparecido como si no hubieran existido nunca.
    Ninguno vuelve de allá abajo que nos cuente cuál es su suerte, que nos cuente lo que necesitan, y tranquilice nuestro corazón hasta que nosotros lleguemos a ese lugar donde ellos ya han llegado.
    Que tu corazón, pues se apacigüe. El olvido te es favorable.
    Obedece a tu espíritu por tanto tiempo como te sea posible.
    Unge tu frente con mirra, vístete con lino fino, perfúmate con las maravillas verdaderas que forman parte de la ofrenda divina.
    Aumenta tu contento para que tu corazón no languidezca.
    Sigue tu deseo y tu felicidad, colma tu destino sobre la tierra.
    No expongas tu corazón a la inquietud hasta el día en que te alcance la lamentación fúnebre.
    Aquel cuyo corazón está hastiado no oye su grito. Y su grito no salva a nadie de la tumba.
    Haz, pues, del día una fiesta, y no te sientas harto.
    Mira, nadie lleva consigo sus bienes.
    Mira, ninguno vuelve de los que se han ido.

  • 30.07.2010 14:15

    Escuela concertada, escuela humillada

     

    Una vez que se ha perdido la batalla de la magia:  Ahora te devuelvo cuatrocientos euros, ahora te pongo ordenadores, ahora te suelto bonos-bebé, ahora la crisis no existe,  ahora le prestamos dinero a Grecia…; queda la batalla de la realidad. Y con el mismo frenesí, nuestros gobernantes  la quieren ganar: Ahora te bajo un cinco por ciento, ahora te regulo el empleo, ahora te subo el IVA, ahora me pienso lo de subirte los impuestos, ahora nos olvidamos de nuestros compromisos…

    Yo no sé cómo acabará todo este monumental sarao, pero sé que algo ya se ha perdido irremediablemente: la credibilidad política. Pues la misma frivolidad –no por generosa, menos frívola- desplegada en la situación previa a la crisis, es la que ahora se viste de rigor, respuesta rápida y eficacia. Y es que la propia autoconciencia del desatino está encargándose de crear el desatino mayor.

    Nuestros gobernantes, lejos del análisis tranquilo y riguroso que una crisis como ésta requiere, más cuando supone un final de ciclo (y no sólo económico, sino también social,  cultural y anímico), se dedican a sacar de la chistera toda clase de chismes de intervención rápida (…ostras, que llegan las elecciones). Dándose el caso de que, según la comunidad autónoma de que se trate, puedan tocarte unas guinditas con sabor propio.

    Así que (ignorando la máxima de Lao tse “nadie ve su reflejo en aguas turbias”): viva el chapoteo. Y Ahí entramos nosotros: La escuela concertada

    “Porque claro –ha pensado alguien-, si les bajamos el sueldo a los funcionarios, por qué no a los de la concertada, que cobran con dinero público”. Y nuestro Govern “venga, pues dale ahí: Se cabrearan como todos, pero ya se les pasará”

     

    Y se están equivocando.

     

    Porque nuestro problema no es no querer ser solidarios (con los señores del ladrillo, los corruptos y  los ineficaces… ¡Que  ya hay que joderse!) en tiempos de crisis. Nuestro problema es la indignidad sostenida a la que se nos tiene sometidos desde hace la friolera de treinta años. Casi desde el parto constitucional.

     

    Efectivamente, la constitución del 1978 reconoce en su  artículo 27, la dualidad de la red de oferta del servicio público de la educación. La izquierda de aquel entonces, buscando el consenso, aceptaba la existencia de la red concertada y, la derecha, acepta la intervención social en el control y gestión de los centros financiados con fondos públicos.

    A partir de ese momento, partidos como el mismo PSOE, recogieron en sus manifiestos internos y programas la necesidad de equiparar al profesorado de la doble red… Décadas después, seguimos limosneando (horarios y retribuciones) y escuchando sandeces del tipo “es que estos no han hecho oposiciones” (Oiga, con todo respeto: ¡Es que yo no quiero ser funcionario! ¿Lo puede entender?) Y décadas después tienen la desfachatez de a un personal que no es suyo y cobra por delegación de la titularidad concertada, de la noche a la mañana, contraviniendo compromisos (pagas veinticinco años, sexenios…), convenios, respetos y moralidades… sustraerle del CRIC (complemento retributivo para la homologación de la Illes Balears) el equivalente al 5% del funcionariado…

    Mientras esto sucede, la escuela más barata para las arcas del Estado (la concertada) asume los riesgos de que no se le concierten módulos por falta de demanda. Riesgos que ninguna escuela pública asume ¿Sabe alguien cuantas escuelas públicas se han creado en zonas donde ya existía escuela concertada? ¿Dónde están los mapas de planificación  escolar de todas las zonas correspondientes a las últimas décadas? ¿Cuántos centros se han creado para contentar a determinado alcaldes sin una suficiente justificación de plazas?... Doy fe que siendo Director de un centro educativo, la justicia dio la razón al centro que representaba, frente a la administración pública que pretendía disminuirnos un aula porque el colegio público cercano estaba vacío (¡Un colegio que se había construido después!)

    Lamentaría si alguien piensa que intento satanizar a la escuela pública. Nada más errado. Tengo clarísima su necesidad y su papel fundamental en una sociedad solidaria. Y también la honesta eficacia de tantísimos de sus profesionales. De lo que estoy hablando es de otra cosa. Hablo de la hartura  que produce la hipocresía y la estulticia que se asoma en el “nuevo talante”. La peor soberbia de los tiempos de Felipe González parece andar de nuevo descontrolada y suelta.

    Y esta hartura es la que me lleva a decir: ¡Basta! Poneros tranquilos. No chapoteéis más y volver a la desiderata constitucional. Serenaos.

     

    Para eso, ofrezco unas cuantas ideas, desde luego nada nuevas:

     

    1. Normalizar ya el acceso a la función docente.

    2. Armonizar y homogeneizar las condiciones laborales de los diferentes colectivos (sin olvidados del PND -vergüenza, sindicatos-!)

    3. Ser eficientes y rigurosos en la planificación y control ¡de la doble red!...  Y de los recursos (¿dónde vais repartiendo ordenadores, sin planes previos de formación, planificación de objetivos, mantenimiento…? ¿No os basta la experiencia de tanto equipamiento de laboratorios sin desembalar?) Y que cumpla la inspección igualitariamente.

    4. Interiorizad (ayudaré con mis rezos) el respeto a los colectivos de la concertada.

    5. Anulad las medidas “contra” el profesorado de la concertada; por precipitado, por injusto, por inmoral, por ilegal.

     

     

    ¡Sois el Govern, no asaltadores de caminos!

     

     

  • 08.06.2010 11:38

    Somiar, projectar... des de la realitat



     

     

     

    Tal vegada creuràs que aquesta barca és una barca d'estiu, però no; és una barca d'hivern. La càmera fotogràfica va capturar la seva imatge en ple gener. Els rems estan guardats i la seva petitesa  resistent li permet, juntament al seu confiat amo i la geografia protectora, romandre a l'espera des de la secreta connexió amb els oceans més llunyers.

    Sí, es tracta d'una petita barca somiadora que en silenci aprofita per a enfortir les seves arrels marines i projectar els seus somnis d'estiu... Els seus somnis, sí són d'estiu. I per això projecta fent-se preguntes. No les sabem totes, només algunes. Es pregunta, per exemple, si li agradaria que la pintessin.

    Així és que  aquesta barca amb somnis d'estiu, projecta i decideix. Aquest estiu no s'endinsarà en aigües profundes ni  tampoc es relaxarà amb remers antipàtics...

    Somiar, projectar... cara i creu de la mateixa moneda. Nostra barqueta ho sap: sense somnis, els projectes s'extravien sense rumb. Sense projectes, els somnis no arriben a viure's. Necessitem somiar per a viure feliços i necessitam projectar per a realitzar els nostres somnis.

    Això implica parar-se a reflexionar, a projectar: definir metes, preveure esdeveniments, seleccionar recursos, avaluar resultats... Per això és tan important que les persones que formam part d'empreses col·lectives i democràtiques sintonitzin les seves voluntats. I per això és tan important que els gestors i directors d'aquestes organitzacions sàpiguen exercir lideratges eficaços sobre els processos col·lectius!

    Com organització humana col·lectiva i democràtica, l'escola cooperativa que desitgi participar de la potencialitat creativa inherent a la vida, necessita tenir somnis, compartir-los i recrear-los al compàs dels temps. I necessita assumir-los... honestament, sincerament, col·lectivament. Doncs sense veracitat, sense interiorització tot es converteix en mascarada. Això és realment important, ja que els canvis que ens poden apropar al somnis no es sostenen quan els agents necessaris per a l'èxit no tenen assumit l'objectiu o no s'aconsegueix la implicació col·lectiva.

    Ja Samaniego, en la rondalla "los cangrejos", ens advertia a principis del segle XVIII sobre la necessitat d'autenticitat i realisme a l'hora de provocar canvis d'objectius al món de l'educació. En aquesta didàctica rondalla la prevenció és clara: la falta d'autenticitat i implicació real en els processos impossibilita el canvi real.

    Somiem, llavors. Demostrem que no hi ha somnis impossibles... però comprovem la realitat i la qualitat de la implicació de cadascú en els projectes col·lectivament decidits... Més... més enllà de les paraules.

     

  • 23.04.2010 19:33

    Bajo el velo de los miedos


     

     

    No recuerdo como se llama la chica esa, la del velo islámico (“hiyab”), de no sé qué instituto de  algún lugar de la comunidad de Madrid. Pero sé que debe de tener miedo y que hay quien le tiene miedo.

    Y me gustaría ayudarla a quitarse el miedo y me gustaría que nadie le tuviese miedo.

    Es una chica joven ¡dieciséis años! Así que más o menos como mis alumnos, los “con y sin gorra”... Y algo más joven que las muchachas religiosas católicas que estudian en muchas de las universidades españolas… También con la cabellera cubierta sin que nadie repare en ellas ni las moleste.

    Gorras, turbantes, velos… cuestión de cabeza tapada, cabeza destapada. Me pregunto si a mí me molestan y me respondo que sólo cuando respiro falta de respeto “al grupo”, “al lugar”, “al profe”… ¡Pero ay! Es tan subjetivo eso… que me dejo llevar por el trocito de sentido común que me toca y tan sólo me permito ofrecerles alguna reflexión bienintencionada que les pueda ayudar a su propio proceso de maduración.

    Entonces ¿quiero decir que más vale mirar para otra parte? No; al menos en caso de conflicto. Creo que podemos orientarnos. Jerarquizar:

    1.       Arriba de la pirámide: Cuestión de principios. Cuestión de valores humanos. Vamos a defender los derechos humanos a los que nuestra Constitución se vincula y vamos a defender las libertades individuales reconocidas para cada cual (fundamental tener en cuenta el artículo 10 de nuestra Constitución).

    Esta defensa implica ¡prohibiciones! Sí, directamente. Prohibición de todo aquello que vaya contra el apartado anterior, o sea contra las libertades y derechos fundamentales… O contra la seguridad colectiva: armas, simbologías nazi-fascistas, burkas (sería bueno un pronunciamiento legislativo), etc. (Art.16.1 Constitución española: “Se garantiza la libertad ideológica, religiosa, y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley”; art. 20.4:”Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título…”).

    2.       Y un poquito más abajo, los desarrollos. En concreto del artículo 27 de la Constitución (derecho a la educación) De las familias, a la elección de centro; de los centros, a establecer su propio  ideario…

    Y en este caso, el de la chica del velo islámico ¿Qué pasa si los derechos de los centros a establecer sus idearios y a regular diferentes aspectos de la actividad educativa entra en conflicto con los derechos y libertades fundamentales? Evidentemente deben prevalecer los derechos y libertades fundamentales. Por  tanto me resulta inconcebible que la reglamentación emanada de un Consejo escolar, normativa de rango inferior, pueda vulnerar dichos derechos y libertades fundamentales. ¡No doy crédito! ¿O es que alguien podrá demostrar que llevar un velo en la cabeza supone una vulneración del orden público o supone falta de respeto para nuestros derechos fundamentales?

    Pero, desgraciadamente, también se me hace evidente, que determinados climas enrarecidos  favorecen que los conflictos no puedan resolverse de forma apriorística y deban ser planteados puntualmente ante la jurisdicción competente, que podrá llegar a serlo, por la vía del amparo, la jurisdicción constitucional.

    En conclusión. No entraré en las circunstancias o creencias que llevan a un muchacho o muchacha joven a taparse la cabeza,  pero no quiero que sientan miedo, que nadie les atemorice por este hecho, ni que nadie sienta temor ante la visión de una gorra o un pañuelo… Por ello reclamo a los poderes públicos, en este caso a las administraciones educativas, que garanticen el cumplimiento de las leyes y, animo, a las familias y a los individuos, a que reclamen sus derechos y libertades constitucionales.

     

     

  • 07.07.2009 10:44

    Entre los recuerdos de Isabel (Borrador, continuará)

     

      

    El mundo es siempre sólo para una persona”.

    Conversando con A y C-

     

      

    Uno

     Aún medio dormido, abrí mecánicamente los enormes ventanales. La radiante luz de un fresco y limpio día azul inundó de golpe la gran habitación al tiempo en que inevitablemente mi mirada deslumbrada se elevaba como una risueña cometa entre las palomas lugareñas del amable valle ¡Qué bello lugar! ¿Lograría compartirlo algún día? ¡Ojalá! suspiró mi corazón... “En fin... Aquí pondré el estudio-estar”; “Este será un buen sitio para proyectar las energías creativas que todavía me quedan”. Realmente era un espacio hermoso. Más aún con ese tiempo perfecto. Sin duda ya necesitaba un día como aquél... aunque una flor no hiciese primavera. Sí, el invierno había mostrado su expresión más dura y no parecía agotado desde luego. De hecho, se anunciaba para mañana una nueva ola de frío polar... Y todavía no había tenido tiempo ni de recoger leña, ni de desembalar radiadores...

     

    Durante los últimos meses no sólo me había golpeado la dureza del clima. No. La decisión del cambio de casa, aunque profundamente reflexionada, me había consolidado la sensación de desorganización global, de no tener raíz, de “vivir al pairo”, y ahora, cuando al fin se materializaba la mudanza, se me reavivaban y multiplicaban todos los miedos de la vida en soledad que ya creía haber dejado atrás.

     

    Me entretuve un poco más, familiarizándome con las blancas casitas que se iban diluyendo en la distancia; total hoy no tenía prisa...Todo el día para mí. Aunque no podría olvidarme de que a las ocho llegarían Mariadelos y sus primos… Y antes al menos tendría que limpiar los cacharros que se apilaban en la cocina, improvisar un pequeño ambiente en la salita de abajo y preparar una cena más que digna.

     

    No tenía claro que mi relación con Mariadelos tuviera mucho futuro, aunque ya se producía un cierto ritmo en los encuentros y la verdad era que, aunque por prudencia y tras tantos descalabros no quisiera aceptarlo, el magnetismo mutuo se evidenciaba por días.

     

    En todo caso no querría volver a sufrir una mirada de castigo como la de la última vez que la invité, cuando al llegar a casa, incapaz ella de soportar las deudas con el fregadero y el orden global, inmediatamente se puso como una loca a limpiar los platos y barrer y ordenar. Todo reproche ella, sí señor. Este pensamiento, me arrancó de la ventana y me hizo bajar a la cocina. Sí, sería mejor no dejar todo para después.

     

    Lo primero fue buscar la escoba. No fue fácil pero al fin apareció en el oscuro patio de atrás, en el que se apilaban junto a la polvorienta barbacoa, montones de baldosas viejas, latas de Dios sabe qué, botellas vacías y dos bombonas de butano. A la izquierda, flanqueada por una pared de piedra viva, se habría paso una escalerita que en dura pendiente te llevaba directo hacia la cima de la montaña. Realmente si te parabas a pensarlo daba un poco de miedo, cualquier desprendimiento por ahí arriba dejaría enterrados a los habitantes de la casa. Pero si en trescientos años no le había pasado nada... En fin, más valía no pensar en eso.

     

    Lo segundo, tras cerrar la primera fase con una rápida barridita superficial de las partes de la casa más sensibles al espectador, fue localizar los informes pendientes sobre mis dos últimas “experiencias de intromisión”. No quería tenerlos descontrolados. Todavía no era urgente redactar el informe definitivo, pero ya empezaba a percibir nervios entre los responsables de la SCI (Societat catalana d'introfarmàcia), empresa para la que trabajaba desde hacía dos años como “explorador-interventor”. Entendía su inquietud, sabían que yo era un tipo indisciplinado e intuían que en cualquier momento podría decirles adiós. Así que siempre estaban intentando, por si las moscas, no perderse la última de mis noticias.

     

    Yo no tenía sin embargo por entonces intención de dejarlos. Asumía riesgos enormes, sin duda. Como un buzo técnico en reparaciones de plataformas petrolíferas o como un astronauta saneando paneles en el espacio exterior. Pero, como éstos, percibía unos ingresos que me deslumbraban. Jamás hubiese pensado que una persona pudiese cobrar tanto por su trabajo. Trabajo que además me permitía a diferencia de buzos o astronautas, vivir donde yo quería, como yo quería y planificar a mi ritmo.

     

    A veces me preguntaba, por qué valoraban tanto mi labor como “explorador-interventor de intromisión”. Y siempre llegaba a la misma conclusión: Aunque yo no tuviese una cualificación técnica idónea les estaba sorprendiendo con improvisaciones prácticas en la resolución de imprevistos. No me ensoberbiaba por ello, aunque era consciente de que no tenían más perfiles como el mío. Además yo jamás les había puesto un pero y había aceptado los encargos más inverosímiles, los que ningún otro encaraba.

     

    Claro que tenía miedo a la muerte o a perderme en los recuerdos de alguien... O quizás peor aún, ser distorsionado o volatilizado por un borrador de recuerdos. No obstante, estaba claro que algo del jugador temerario que había sido en mi juventud volvía a salir a superficie y, por fortuna hasta ahora, todos los encargos me habían encantado a pesar de que los peligros se me habían presentado con más contundencia de la deseable.

     

    Y qué caray… En verdad es muy gratificante, cuando gracias al “introback” de la SCI, logras visitar un evento clave de la vida de un individuo. Situarte allí en cuerpo físico, como un cirujano ante el paciente, ver su problemática objetiva y subjetiva, localizar las zonas más oscuras y como quien limpia una lámpara antigua, con delicadeza extrema, empezar a ver el resplandeciente resultado. El feliz objetivo cumplido de resituarle a una persona un recuerdo complejo o una información simple pero vital, en un lugar de su conciencia sobre el que ahora podrá entrar fácilmente la luz. Sinceramente gratificante...l Abrir las ventanas y estallar la luz en la habitación... Me encantaría que todo el mundo pudiese sentir a voluntad ese “Desvelar”.

     

    Con el “introback”, la experimentación de intromisión estaba dando un salto cualitativo espectacular. En todas las cocinas de la ciencia no se hablaba de otra cosa. Y el procedimiento era realmente sencillo. Tomar el introback, veinticuatro horas antes de la intervención, enlazar el dispositivo de conexión medular con el paciente, tres o cuatro minutos de proceso de descarga y listo. Casi como si de ordenadores se tratase. Una vez con la información y con el objetivo de no desactualizar las frecuencias de enlace, te retirabas a tu casa o donde creyeras oportuno y allí te conectabas al centro de recursos de intromisión de la SCI, desde el que te tutelaban el proceso de “introsintonización” y en el caso de que fuera necesario te hacían llegar las herramientas virtuales que necesitases.

     

     

    Y, ya localizados y puestos a buen seguro mis informes, lo tercero que hice aquella mañana celeste fue sacudirme la pereza y bajar al mercado. Estaba dispuesto a deslumbrar a Mariadelos y sus primos con una soberbia lubina a la plancha. El vino blanco sería gaditano.

     

     

      

    Dos

      

    Cuando llegaron yo ya me encontraba en plena forma. Me había dado tiempo para una larga siesta, para una segunda paseadita de “ambientación general” por la casa y para darme la ducha necesaria.

     

    Mariadelos estaba preciosa, se la veía satisfecha, sus ojazos verdes irradiaban satisfacción a la luz de las velas... ¡Y la había percibido presentarme con orgullo a sus primos en vacaciones!: “Aquí mi extraño nuevo amor”. “¡Qué lanzada va! –pensé-, Seguro que ya venía con un par de copitas”. Descorché la botella y... ¡Alguien llama!

     

    Mariadelos me preguntó con la mirada y con un gesto silencioso le expresé “ni idea”. Me levanté y fui a abrir. ¿Quién podría ser? A casi nadie le había avisado de mi nuevo domicilio.

     

     

    • ¡Toni! ¡Qué sorpresa! Estás enorme... ¡Cómo has cambiado! -exclamé con sinceridad a la vez que le daba un abrazo y le invitaba a pasar-.

     

    • Hola Miguel –me respondió el muchacho bosquejando una sonrisa que noté dolorida.

     

    • ¿Es que vives por aquí y te has enterado de mi llegada?

     

    • No, Miguel.

     

    • ¿Entonces...? Pero... Por cierto... Antes que nada: ¿Cómo está tu madre? Ya hace mucho tiempo que no sé de ella.

     

    • De ella se trata... -Me contestó con voz apenada-

     

    • -¿Qué le pasa? Dime.

     

    • Tenemos que hablar con tranquilidad.

     

    • Ahora no puedo, tengo invitados...

     

    • Miguel. Es importante – Insistió.

     

    • ¿Qué tal mañana a las doce? Aquí mismo. Estaremos tranquilos… Pero bueno, adelántame el tema, por favor. ¿Qué le pasa a tu madre?

     

    • Ha caído en una red de recuerdos.

     

    • ¿Ha tomado baccs? ¿No sabe que puede acabar en la cárcel?

     

    • Mañana te cuento.

     

    • De acuerdo. Venga, dame un abrazo.

     

     

    Volví con Mariadelos y sus primos tras despedirme del muchacho. Había conseguido inquietarme. Siempre había apreciado y admirado a su madre... Y a veces también deseado. En alguna ocasión incluso se medio abrió una puerta entre nosotros… Pero la vida se encargó de soplar sobre ese mandala apenas se inició.

     

    A la mañana siguiente, cuando sonó el timbre yo apenas llevaba quince minutos despierto. Me acababa de enchufar un café doble tras una rápida ducha de agua fría. Me sentía resacoso y pesado. Pero estaba claro que tenía que espabilarme.

     

    A Toni le pareció bien mi invitación a mantener la conversación prevista mientras realizábamos un breve paseo por los suaves recorridos de montaña, que prácticamente se podían iniciar desde la propia puerta de mi nueva casa.

     

    Con los primeros pasos inicié la conversación. El día se movía cálido pero las moscas, pegajosas, prometían lluvia. Me pregunté quién adivinaría: el hombre del tiempo o las moscas. El frío o la lluvia. O tal vez adivinarían los dos y tendríamos frío y lluvia...

     

    • ¿Sabes que últimamente está muy perseguido el consumo de baccs? Tu madre se la juega…

     

    • Miguel. Mi madre no está jugando. Ese es el problema. Mi madre ya no quiere vivir este presente. Esta realidad. Por eso ha tomado los baccs. Y no los ha tomado con ánimo de volver… Ella quiere quedarse.

     

    • ¡Qué dices!

     

    • Lo que oyes. Me dejó una breve carta. No te la reproduciré. Me estremece. No sabía que fuese tan infeliz. Me pide perdón, me da unas cuantas orientaciones sobre el patrimonio familiar y me dice que su única posibilidad de vivir es volver al pasado.

     

    • ¡Dios…!

     

    • Pero yo no puedo aceptarlo. Necesito que le des motivos para volver.

     

    • ¿Qué le dé motivos para volver? ¿Pero en qué estás pensando?

     

    • Sé que os unía una buena amistad…

     

    • Un momento – le interrumpí- Antes de que sigas. ¿Tú sabes las implicaciones que tiene haber consumido Baccs? Si ella decide volver, le puede esperar incluso la cárcel. Si decide quedarse, en un mes llegará la orden judicial de desconexión… Hace una semana que se aprobaron las nuevas leyes. El gobierno ha conseguido convencer al Parlamento sobre la necesidad de no soportar conexiones indefinidas. Resulta que hay cantidad de personas que están consumiendo con ánimo de no volver. Cada día más. Así que ya es insoportable para las arcas del Estado… Es Lógico que actúen así. Proceder a la desconexión es un recurso drástico, pero la sangría económica en las arcas públicas es socialmente suicida... Los poderes públicos deben actuar...

     

    • Claro que lo sé. Ese es mi drama. Nos quedan quince días. Y entiendo que el gobierno actúe...

     

    • ¡Y qué pretendes que haga yo?

     

    • Búscala, convéncela. Devuélvemela, por favor.

     

    • A ver Toni, entendámonos. Yo soy un colaborador clínico. Yo actúo legalmente. Me estás pidiendo no sólo que me arriesgue físicamente sino que me convierta en un fuera de la ley… Y además, yo no sé en que recuerdos se ha perdido tu madre. Tendría que saber exactamente dónde ha decidido quedarse.

     

    • No lo sé, Miguel. No lo sé. La única pista es que en la nota también me dice que no me preocupe, que no hará nada que pueda perjudicar mi nacimiento…

     

    • Es una pista importante. Tú naciste en el año ochenta si no calculo mal. Supongo que tu madre habrá querido volver a una época feliz o atractiva para ella, con posterioridad a esa fecha…

     

    • Entonces… ¿Me vas a ayudar?

     

    • Voy a tener que pensar mucho y rápido, Toni. Mañana te contestaré…

     

    • Por favor… Sé que eres la única persona que ahora puede ayudarla…

     

    • Toni, mañana te contestaré –le repetí en tono imperativo-. Necesito pensar.

     

     

    Regresamos los dos cabizbajos. Sabía que el muchacho lloraba en silencio. Al llegar a casa contemplé alejarse el Ford rojo de Mariadelos. Ya está- pensé-, se ha despertado, no me ha encontrado y ahora se marcha cabreada… ¡Qué nervio de mujer!

     

     

     

    Tres

     

     

    El anochecer me pilló en la cocina devorando compulsivamente los restos de la cena de la noche anterior. Había algo en esa parte de la casa que me producía rechazo. Como si esas paredes se hubiesen impregnado de sufrimientos. Con el tiempo me enteraría de que efectivamente fue así y de cómo esas paredes habían guardado los últimos días del anterior propietario. Cómo se habían convertido en las únicas testigos de su suicidio. Pero yo, por fortuna, todavía no conocía esa historia. Ahora sólo sentía la extraña presión del ambiente interno tan distinto del que había gozado en el despertar del día anterior. La verdad es que el miedo me estaba conquistando. El miedo y la soledad. De nuevo la soledad.

     

    Pero más allá de todo, debía pensar. Mañana tendría que contarle a Toni si A o si B. Me dije que tenía que hacer un esfuerzo y sobreponerme. Debía pensar con claridad, Era mucho lo que estaba en juego.

     

    Abrí una botella de hierbas, me puse una copa generosa con un par de cubitos, busque mi libreta de notas y me dispuse a garabatear los folios en blanco necesarios para provocar una buena toma de decisión. Sin embargo, tuvieron que llegar una tercera y una cuarta copas antes de que consiguiese liberarme del miedo y la angustia que me acechaban y pudiese centrarme enteramente en la madre de Toni: Isabel.

     

    Había conocido a Isabel Company siendo muy joven. Jovencísimo. Rondaría los catorce años. Durante algunos años compartimos pandilla y algunas miradas descontrolas, sutiles pero intensas, tan indescifrables para ella como para mi.

     

    Algunos años más tarde la volví a encontrar. Había conseguido convencer a mis padres para que me dejasen matricular en un centro laico, qué alivio... Quedaban todavía tres años para la muerte del Generalísimo y ya al final de la dictablanda la llegada de un mundo nuevo se evidenciaba. Mi nuevo centro, por ejemplo, era mixto... ¡Lo nunca visto! Alumnos y alumnas compartiendo aulas... Y allí estaba ella...

     

    Nos mantuvimos lejanos, cordialmente lejanos. Yo era consciente de mi creciente interés, pero la sentía inaccesible y enamorada de aquel joven estudiante de farmacia... Juntos, sobre la Yamaha 250 de él, formaban una pareja envidiable.

     

    Y el año pasó.

     

    Nuestro nuevo encuentro se produjo dos años más tarde, los dos ya universitarios en Barcelona. No recuerdo las circunstancias... Sé que todavía ella continuaba con el novio de la Yamaha, aunque luego se me haría evidente que la relación se había relajado. Mi primera retrovisión clara me permite vislumbrarla acompañada de su cuñada, mirando hacia la calle desde el hall de mi residencia de estudiantes. No sé qué haría allí, si habíamos quedado en grupo, o si simplemente ellas esperaban a otras personas y yo me las encontré. No sé. No recuerdo bien.

     

    Lo que sí sé es que un día me veo caminando Diagonal abajo, a la altura de El Corte Inglés, con una botella de tinto transportada como un tesoro. Me ha invitado a comer y voy camino de su casa. Estamos frente a frente, el vino ha resultado magnífico: denso el color, el sabor... poderosos sus efectos. Ella está esplendida. Próxima, cordial. Me fascinan los soles esmeralda que me contemplan. Me agitan las transformaciones ondulares de su cabello, un suave movimiento convierte la calma en oleaje. Mentalmente mis manos se convierten en puños bajo su nuca y la atraigo hacia mí... Tengo el corazón en llamas... Tomamos un café y me sorprende mostrándome en plan confidencial-artístico un buc fotográfico. No entiendo el atrevimiento. No estoy acostumbrado a este tipo de cosas. Las fotografías me importan un bledo aunque reconozco unos inquietantes celos hacia el amigo que se las ha hecho. Insiste con las fotos. Por fin cierra el albun y lo deja sobre la mesita de café que ayuda a dar sentido al único sofá de la sala. Sentados sobre la alfombra, juntos, ya no hay más preámbulos. Ahora me doy cuenta de que la mano que juguetea sobre su nuca y se cierra sobre sus cabellos no es mental. El puente se abre y un tráfico pesado de besos tranquilos y densos inicia su rodadura en doble sentido.

     

    Apenas unos segundos de limbo y ella inicia el gesto de levantarse. En silencio su mano me invita dulcemente a seguir sus pasos, a descubrir su dormitorio.

     

    Tengo que irme pronto, Isabel comparte piso con la hermana de su novio y ésta está al llegar. El peligro no nos deja ir a más. Unos cuantos frotamientos inquietos y eyacular sobre los pantalones dejándome una de aquellas manchas alucinantes que te obligaban a ponerte la camisa por fuera... Me empuja a la despedida e inicio una radiante vuelta a la residencia. Me siento feliz y camino gozando especialmente con la memoria que guardan mis manos. Especialmente los hermosos pechos fotográficos que aún habiendo resultado al tacto un punto menos firmes que a la vista seguían imantando mi deseo.

     

    Pronto nos volvimos a ver, cerveza y calamares en la plaza Real, una frívola conversación sobre como les pondríamos cuernos a nuestras parejas en el futuro para que lo nuestro pudiera seguir teniendo su propio espacio. Un paseo Ramblas arriba, salpicado de portales y de abrazos apasionados... Y la traca final en el centro puro de la plaza de Catalunya, “siempre que pasemos por este lugar recordaremos este momento y lo que ahora sentimos...”. Y así fue, al menos hasta donde puedo certificar por mi parte. No importan los años que hayan pasado, siempre que vuelvo a Barcelona, al situarme en el centro de la plaza de catalunya, vuelve a estallar el beso, vuelve a estallarme ella.

     

    Nuestra relación no fue más allá. Pasadas unas semanas sin saber de Isabel, me llama y me invita a una fiesta. Es en la casa de una amiga, en uno de aquellos pueblos que separan la distancia de Barcelona con la Universidad de Bellaterra, Tal vez las afueras de San Cugat. En la fiesta está la hermana de su novio. Yo bebo y bebo queriendo ayudarme a saltar la muralla que la guarda y, imprudente por momentos, me voy significando abiertamente. Ella está en tensión, la estoy poniendo en tensión. Quiere que me controle y me lo susurra. Dolido, acabo profundamente dormido, en el suelo, con la cabeza sobre un cojín, detrás del bafle.

     

    Me despierto en la madrugada. Alguien me ha ayudado a ponerme sobre una camita supletoria y me ha tapado con una manta ligera. Todo me da vueltas. Me siento frustrado y avergonzado a la vez y todavía medio borracho salgo del chalet. No quiero hacer ruido y lo hago por la ventana de la sala. Entre vides y brumas consigo llegar a la estación... Y ahí se acaba mi historia con Isabel. Creí que pronto me llamaría y lo arreglaríamos, pero no sucedió. Orgulloso, tampoco yo la llamé.

     

    Recuerdo que días más tarde escribí un poema, afectado por aquella relación que parecía prometer al menos el descorche de la botella de cava agitada y, sin embargo, se disolvió como terroncitos de la nada. Intento recordarlo pero no alcanzo ni a un solo verso. Tan sólo algunas palabras sueltas: perdidos, abetos, tristeza...

     

    A partir de entonces, mis recuerdos de Isabel volvían a resultar insignificantes. Saludarnos en alguna manifestación del primero de mayo, algún encuentro fortuito por el centro de Palma paseando a un pequeño Toni de la manita, volverla a encontrar años después en un café y contarnos cuatro cosas muy formales sobre nuestras vidas... Y la última vez, de nuevo acompañada de un Toni ya veinteañero, en un garito de playa. Isabel había acusado, como todos, el paso del tiempo, sus ojos esmeralda habían cedido transparencia, pero su pose era la misma. Estirada, armoniosa... Aparentemente siempre fueron conversaciones fáciles, sin peso, sin carga. Las típicas frases entre viejos conocidos que ya hace mucho dejaron de tener relación. Sin embargo, ahí seguían esas miradas densas, inquietantes y cargadas de magnetismo.

     

    En fin, hasta aquí mis recuerdos de Isabel en aquel momento. La noche seguía avanzando y ya no quedaba mucho para tenerle que dar una respuesta al muchacho ¿Iría a buscar a su madre sí o no? La pregunta siguió revoloteando libre entre las oscuras paredes opresivas, pero yo ya sabía mi respuesta. Sí iría, no podía dejar de ir. Más allá de un sentimiento de obligación que no sentía, más allá de mis propios principios, más allá de mi naciente relación con Mariadelos, más allá de mis miedos, me llamaban los ojos esmeralda de Isabel.

     

     

     

     

     

     

  • 10.09.2008 23:39

    brindo por ti desde el mejor deseo

     Brindo, desde el mejor deseo, por ti que sufres,

    Carne lanzada a la vida que muere.

    Brindo por ti, hoy que puedo,
    mientras tú te debates en tu clínica cama,
    rodeada de los seres
    que a pesar de todo
    te quieren,
    Brindo por ti que sufres
    en los paréntesis que te deja la enfermedad que atrapa y secuestra la memoria de tu vida...
    Brindo por ti que asustado recorres las pocas fuerzas de amor y paz que quedan.
    Brindo por ti, que no quieres jamás volverte a descubrir perdido entre las cenizas que envuelven el llanto inconsolable de tus hijos atrapados por la humanizada piedra.
    Brindo por ti que nos prometes sentido y solución
    para tanto dolor en una sola vida, en una sola muerte.
     

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Miguel Cabeza