De alas. IV

30.03.2011 23:56

 

Sobre la superficie del corazón
complementarias llamas unidas
penetran los caminos del cielo
Son, en su vuelo calmo,
las manos que imploran
desde la proa del tibio rezo
 
Se extenderán como alas
para alzarse sin cuerpo
hasta alcanzar el alivio
de lo simple, lo limpio, lo sin tras y lo bello
 
Olvidarse de uno mismo
mientras la ingravidez propia
se difumina en la del alba
Suspenderse en la nada
Deshojarse de vida
Para abrirse de par en par
a la celeste muerte de las cosas vanas
 
Abrirse, abrirse, abrirse
Hasta que la luz se muerda la cola
 
Abrirse, abrirse, abrirse
Hasta que el retorno al compromiso
duela un poquito menos
 
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Miguel Cabeza